Juan se cansó de ser hombre.
Un graznido opaco salió de su garganta.
El cuervo se paró sobre un tejado; pero cuando quiso acordarse el viento lo llevaba de aquí para allá sobre la punta de una veleta y agitaba su cresta roja.
Una lluvia tenue le destiñó las alas.
__ ¡Paloma de mierda! __ Gritó la vieja limpiándose la cabeza.
Se arregló la corbata y entró en la oficina.